jueves, 29 de octubre de 2009

Un día de relax, que acabó de locura.

Ya por fin empiezo a subir fotos al facebook y hago algo de turismo.
Fui con Aitziber al Thames, a ver los puentes y la Tate Modern. Luego el London Eye y el BigBen. A las 17:00 pensé que serían las 23:00, por lo que dijimos de recogernos un poco.


Atziber se fue a casa, pero en el camino me encontré al grupo de la residencia ( Miguel, Rocío... ) y continué con ellos el paseo de turisteo. Acabamos en el centro comprando ropa de deporte super barata y luego nos separamos a casa.


Llegué a casa y estuve con Florían ( mi compañero spaguetti ) un rato viendo la tele, cuando no pude más me metí al sobre dispuesto a madrugar un poco para llegar fresquito a la escuela.


Ayer miércoles fue un día especial. Otro de esos que no sabes cómo evoluciona al paso de las horas.

Fuí a la escuela, con mi nueva mochila rellena con la equipación para hacer footing en algún parque enorme, dispuesto a cambiarme después de comer aprovechando algo de luz.

Salí de clase con dos compañeros y se unieron unos italianos muy simpáticos. Fuimos a comer a Chinatown que me fascinó como os podeís imaginar.


Comí bastante bien, calentito y un poco de todo, notablemente mejor que cualquier chinarro de Madrid. Después fuimos andando hasta Hyde Park, donde hacía sol y decidí ponerme el traje del Decathlon. Pero como estábamos a gusto, me tumbé un rato y a las 17:00 se hizo de noche.


Fuimos a un Starbucks, a ver correos y hablar un poco más. Sofá y otro encuentro mágico. Andrea una chica que vive en Santa Eugenia y que viene unas semanas a estudiar inglés.
Ella venía de ver el centro de Londres, donde le dieron unos pases o flyers para entrar en un sitio con una cerveza gratix. Eso es muy muy raro en Londres, pero nos atrevimos a explorar a eso de las 9 de la noche. El sitio nos convenció, y tras preguntar si dejaban pasar a un grupo internacional vestidos de chandal, nos metimos sin muchas espectativas, pensando en salir pronto, cenar y a dormir.

El sitio, espectacular, en pleno centro y muy cuidado, enormes sofás y musicazo, temazos que me ponian los pelos de punta. Mis compañeros estaban charlando en los sofas y me fui directo a la pista de baile, me dejé llevar durante horas. Luego se animaron un poco y nos lo pasamos en grande.


Salimos a eso de las 24:00 y fuimos cada uno a su nido, dispuestos a vernos hoy en clase, para poder quedar otra vez y repetir la jugada. Pero hoy no ha venido ninguno a clase por lo que tendré que improvisar algo.

Ya os contaré.

martes, 27 de octubre de 2009

Disfrutando del nuevo barrio, Bethnal Green....

La providencia me hace giños contínuamente.

Creo que Londres se acerca a los 12 millones de personas, triplica la superficie de Madrid o más.
Pues me estoy encontrando a diario con más gente conocida que en Madrid y en toda mi vida condensada en una semana.

Ayer lunes, Monday como dicen aquí, fuí al school, bastante bien todo. Conocí a un nuevo amiguito, comimos juntos y hablamos un rato. Después quedé con Aitziber un rato e hicimos algo de turismo. A las 17:00 es de noche y tienes la sensación de que son las 23:00, por lo que decidimos recogernos a casa. Nos despedimos y me fuí a pillar el bus, en la propia Oxford Street, pero antes pasé al interior de una cafetería para usar sus excusados ya que me meaba brutalmente. Había una chica asiática guapísima esperando, y allí me planté. A los pocos segundos reconocí el inglés hablado por españoles graduados en un nivel de expresión parecido al mío. Me dí la vuelta y me presenté, rogándoles que me esperaran a la salida del aseo.
Y allí me planté, con 3 españoles, chicos, chicas, una Coreana preciosa, una italiana, suiza... un grupo que había quedado para hablar y tomar un café. Y así pasé la tarde, hablando con gente que sintonizaba conmigo bastante bien, tomando algo en el Soho. A las 9 decidí retirarme a casa, por lo que volví al punto de partida. A esas horas había menos gente, pero la ciudad seguía bastante animada. Subí al autobús y enseguida reconocí una cara familiar, pero no tenía la certeza por estar de espaldas. Recuerdo que dijo unas palabras mágicas y me tuve que dar la vuelta y reconocerle: Tú has sido mi compañera de clase en la escuela! Allí estaba, sentado en un autobús de los cientos que hay, entre millones de horas y personas posibles, y me encuentro a una compañera de clase que está haciendo lo mismo que yo. Vaya día!

Y hoy casi ha sido el mismo. Clase, turismo, y ahora en mi barrio, intentando explorar sus increibles virtudes. Bethnal Green, situado al este, la zona más movida actualmente de Londres, lleno de gente joven, reformándose por todos lados por las olimpiadas futuras... una chulada del que pronto pondré fotos. Quizñas tiene zonas un poco más feas, pero a mi me gusta bastante.

Estoy tomándome una cerveza aquí al lado porque en casa se nos ha jodido el wifi. Espero que se solucione pronto.

Mañana a correr a los parques de Londres!

Un besazo a todos!

lunes, 26 de octubre de 2009

...

El fin de semana más bizarro.

Este fin de semana llevé las cosas casi al límite.
El viernes estuvo bastante bien, recogí a Jechu, quedé con gente, ya que necesitaba compañía constante y acabé el día más o menos.

El sábado, dispuesto a tener un día intenso, cogí la bandolera, el portatil, y me fuí al centro. Estuve con Ana un rato ( Ana es una chiquilla de 18 años que se ha venido aquí a la aventura, es como mi hermanita pequeña ya que tiene un trato entrañable, y es admirable lo que está haciendo y lo fuerte y asentado que tiene todo ) y luego pasé la tarde con Jechu y Jaime haciendo turismo bastante chulo. Un abrazo desde aquí a Jechu que tuvo que volverse muy pronto.
Después a la noche conocí a un grupo de españolas que querían hacer turismo juntos, y allí me acoplé. Luego acabamos en un botellón infame de españoles en la calle, cerca de Picadilly. Frío, mierda y gente de todo tipo, pero en general regulero. Allí conocí más gente maja y decidí irme con ellos a ver la noche Londinense. Yo estaba bastante cansado, con la bandolera a tope y dando vueltas por el Soho, rodeado de gente borracha, gritos, garitos, clubs, colas de gente y taxis pitando. Ninguna novedad comparado con Madrid. Acabamos en un pub llamado O'Neills bastante chulo y a las 3 cerraron ( aquí todo cierra a esa hora ). Aguantamos un poco más, pero el frío era acojonante y yo, y otras dos chicas nos fuimos a mi casa, ya que el autobús nocturno para en mi puerta y a ellas nos les venía muy bien volverse a casa solas y hacer pirulas en una noche tan bizarra.

Les ofrecí mis aposentos, pero mi compañero spaguetti tenía todo patas arriba y a mí no me había dado tiempo a repasar la casa para ponerla con un minimo de salubridad. A las 7 se piraron corriendo al metro, con la idea de no volver a pisar mi casa en la vida, me imagino. Tened en cuenta que aquí en 5 horas puedes tener la sensación de conocer a una persona 5 meses y por ello puedes acabar en una cama estirado como una momia con dos chicas ojopláticas bocarriba petrificadas y pensando en alguna película de Peter Sellers para comprobar que las noches bizarras vienen sin darte cuenta.

Dormí hasta las 10 más o menos, momento en el que me llamó Aitziber, una chica que vió algún mensaje mío en un foro y que quería quedar ya que se encontraba en la misma situación que yo. Otra vez a tope con la maquinaría.

El mundo es un pañuelo porque nuestras historias y motivos coincidían al 99%. Fue un encuentro muy especial. Un abrazo a Aitziber, y a la providencia por hacerme coincidir con tantas chicas tan majas, jaja!

Hicimos algo de turismo a pata, aprovechando el sol y que estaba todo lleno de turistas domingueros.

Yo me metí en una librería, tipo casa del libro pero tamaño London y salí cargadito.
Dos libros de Haruki Murakami y el primero de la saga Millenium. Quizás algo duro para empezar, pero estoy convencido que me incentiva a seguir hasta conseguirlo.

After Dark de Murakami, impresionante.

StarBucks, Blogs y London, no se puede ser más moderno

Como dice el poeta: "moderno pero gorrino, ese es mi destino".

Nenes, Londres es como un tiovivo, por la mañanas estás normal, te levantas, desayunas, duchas, vas a la academia y hablas por los codos, luego conoces a alguien, te vas a comer con él/ella, te das una vuelta por el centro, disfrutas el poco sol que queda en el día y te refugias en un Starbucks o similares con otros como tú y hablas hasta la noche ( 6 de la tarde en España ). Hasta ahí puede que tenga los ánimos bien o muy bien, sobre todo porque procuro hablar inglés continuamente, pero a veces viene los bajones, sobre todo cuando estoy andando sin rumbo. Es bonito perderse por esta enorme ciudad, pero mucho más es hacerlo acompañado.

Llevo exactamente una semana aquí, y habré conocido a unas 80-100 personas. Pero me quedo, como es normal con una docena. Gente guay que está en mi sintonía, porque, amigos, aunque la mayoría de la gente que está aquí es de mi generación y viene por los mismos motivos, muchos no me aportan nada, ya que es gente fea por dentro y por fuera. Muchos vienen a reventar, y creo que ya tengo edad para otra cosa.

En casa las cosas cada vez las tengo mejor ubicadas. Creía que tenía una capacidad de adaptación bastante buena, pero tengo que hacerlo poco a poco, esta ciudad es capaz de consumirte los ánimos si no actuas con una hoja de ruta bien planificada.

En la academia muy bien. En mi clase la gente es tímida pero a mi me la sopla todo y estoy todo el día hablando y metiendo la pata. Hay algún español, son majos y buena gente, pero procuro no gastar mucho tiempo con ellos. Me parece más interesante hacerme amigo de Maki Hura u otro extranjero y exprimirme un poco la cabeza intentando comunicarme con algo coherente.

Hoy por ejemplo, he comido con un recién llegado a Londres, de Barcelona, pero como conoce muy bien la ciudad y está en un piso de amigos, no le hace falta compañia/apoyo. Le he dejado y me he metido en un StarBucks a beber algo de color fecal ( es más barato que Madrid, pero está igual de malo ) y aprovechar su wifiFree. Así hacen bastantes personajes que no dudan en hablar contigo un rato papurreando mezclas de idiomas. Así tengo el email y facebook, relleno de mensajes de gente .

Y aquí estoy, en Londres, con el poco sol de cara, puesto en el ventanal de la segunda planta, mirando Oxford street, gente pasar, autobuses dobles y blogueando con el maravilloso netbook.
No creo que pueda hacer algo más moderno en mi vida.

Un abrazo!

viernes, 23 de octubre de 2009

Ya está!

Hola de nuevo petardos, acabo de llegar a casa y creo que el mini bajon de esta mañana está superado.

Hoy he recibido a Jechu, le he acompañado y me he ido directo a casa, a hablar con mi compañero spaguetti. Le he dejado las cosas muy claritas y estamos en sintonía perfectamente. Hemos ido corriendo a hacer copia de llaves y ya tengo la habitación y sitio donde dormir asegurado durante estos dos meses. Todo ha cuadrado, pero esta mañana me rallé un poco porque mi compañero es de los que vive dia a dia, y siempre me habla de trapicheos. Trabaja haciendo flyers de fiestas y discotecas y tiene una vida muy desordenada. Me cuenta que es lo que tiene y que le gustaría asentarse ( tiene la carrera de matematicas, o algo similar ) y seguir los consejos de sus padres, pero de momento es lo que toca. Esos comentarios y mi recelo inicial me hizo saltar las alarmas interiores: si este tipo se gasta el depósito que le voy a dar hoy en una semana en tabaco y cerveza, ¿ me dará garantías de recuperarlo ? Me asusté un poco y pensé en cómo actuar. Hice un par de llamadas de mi recámara de balas y preparé la hoja de ruta.

Muy sencillo, recibo, negociar el precio ( a la baja )... un par de consultas legales y todo claro. He quedado satisfecho y bien posicionado. Joder y todo esto en inglés!

Ya tengo llaves, Jechu está en la ciudad, Ana me ha llamado para quedar en una party... bien bien, todo va cuadrando.

Este fin de semana haré el turismo que todavia no he hecho, y el lunes Inglés a tope y deporte como tenia planeado.

Besos y abrazos.

Llegada a London, el espíritu doblado.

Llegué a Londres el 19 de octubre de 2009, por la tarde, relleno de farmacología y desorientado.
Los días anteriores los recuerdo como un tiovivo de emociones. Estuve nervioso, feliz por la aventura, pero triste y descolocado a la vez. Supongo que algo normal, viendo mis cirsustancias personales.

Quizás hice lo mejor, levantar el brazo y coger un avión en el momento cumbre de mi asiendad, quizás no. No lo sé, pero ahora que llevo 4 dias aquí ( que parecen semanas ) mira atrás y estoy más tranquili, pero mirar adelante todavía me da vértigo. Los que me conoceis sabeis que no me doblo, tengo gran sociabilidad y soy valiente y atrevido. Pero tadavía me encuentro débil, todavía no soy el que quiero ser, y seguro que en pocos dias comprobareís mi cambio a mejor.

Bueno, será que tengo el día D, de esos que tocan de vez en cuando, mientras estoy solo y me abruman los recuerdos. Estoy en Victoria Station, esperando a Jechu que viene desde Madrid. En 20 minutos resumiré lo que he pasado en estos 4 días, y dejo para las noches las reflexiones interiores:


Llegué a Londres sobre las 17:00, local, y me fui directo al B&B, bed and breakfast. Di un poco el pirulo pero lo encontré rápido, preguntando y mirando mapas. Ahí descubrí la escala de esta ciudad enorme. Lo que en el google marca "5min andando" se convirtió en casi 40. Imaginaos el drama, pues incluso empezó a anochecer y chispear. No me puse a llorar porque tenia los cojonazos de seguir y seguir, no me dí ni una oportunidad de fallar.

El hostel, ninguna maravilla, un cuartucho triston, en un edificio de fachada preciosa pero interior ruinoso. No me sorprendió en absoluto. Lo mejor los dos desayunos que me dieron. EL primer día el British Breakfast, guay guay, aunque no pude sentir el placer que me provocan esos desayunos del Vips los domingos, quizás los recuerdos o yo qué sé. Pero fue lo mejor del hostel sin duda. Los empleados muy amables y atentos y en general bastante bien.

Dejé la maleta y me volví a Victoria Station. Pillé la famosa card de metro/autobus para una semana y me metí en el primer agujero que ví. Tenía tentaciones de quedarme en el cuartucho y ver una peli o dormir, pero no me veía capaz.
Fuí al metro donde está situada mi academia, a la que acudiría el día siguiente y emepcé a curiosear la ciudad. Pleno centro, cerca de Covern Garden, un lunes a las 21:00 y no había nadie por la calle. Algún turista y grupo perdido. Empecé a oir español ( andaluz ) y me acoplé a un grupo que venía a ver el partido del Atleti. Se fueron al rato y luego me acoplé a otro que estaba de erasmus en Liverpool y estaban pasando la semana en la capital. Buena gente y con la que empecé a reir un poco.

Pillamos mierdas varias en un super ( tesco express ), agua, tablas de sushi baratísimas ( por las noches antes de tirarlas las rebajan un 70-80% ) y algún batido.

Me volví al hostel e intenté dormir del tirón, con poco éxito. Estaba intranquilo, desorientado, tal como me había indicado Rafa, un experto en stas cosas.

Al dí siguiente, ducha y desayuno, y directo a la academia. Y allí empecé a ver la luz de lo que estaría haciendo durante dos meses. Barata, buena y con buen ambiente de estudio. Lo malo quizás, muchos españoles. Hice un par de amistades, un turco simpático y un grupo de españoles que buscábamos un poco de apoyo y arropo mutuo.

A la salida, me compré un movil británico ( un nokia por 9libras ) y lo recargué para empezar mi aventura en la busqueda de pisos. Me puse a ello y ahí me dió el primer bajón.
En Octubre, en Londres vienen en masa los universitarios, por lo que sólo quedaban las migas, o menos para un sort term como yo de 2 meses. Ví dos casitas, una regulera y la otra muy chula, pero que me quitaron delante de mis narices con una llamada. Joder qué tarde más jodida. Yo leía por todos sitios que encontrar un piso llevaba una semana, y yo en menos de 24 horas ya estaba desesperado.

Me volví al hostel, rellené la mochila y me llevé la maleta a la residencia de los españoles de la academia. Mi intención era sobrevivir en la ciudad con la mochila y sin cargar los 20 kilos de maleta por ahí.

Ya en el hostel, por internet, a recopilar numeros como loco hasta casi las 2 de la mañana.
Ese segundo día ya dormí mejor.

Me levanté y me fumé la clase, en esta ciudad si no eres el más rápido estás jodido.
Ví una casa, un poco cara y apartada, y luego me fui a Sthepen Green, ya zona 2 pero a 5 paradas de metro del centro. Ví dos, les dije que volvía en 20 minutos para pillar pasta para la señal y me fui andando hasta la mediatriz de la línea que las unía. llamé a mamá y le conté lo que estaba haciendo y que estaba en un laberinto sin salida. Gracias mamá.



















Esto es lo unico que conozco de londres, tuneles, pasillos y escaleras mugrosas.



Volví al piso y le dije al compañero que me quedaba. Florian, un italiano aventurero que vive día a día, desordenado y caótico, posiblemente lo contrario a lo que necesito. Pero la habitación está muy bien, grande y tengo de casi todo. Quizás la zona no sea lo mejor de Londres pero para dos meses no creo que me preocupe otra cosa.

Ya tenia una cosa menos que preocuparme, la siguiente era asentarme bien y empezar con la academia en serio.

Así que allí fuí al día siguiente y conocí a una chiquilla que estaba haciendo lo mismo que yo , pero dando vueltas una semana. Me ofreció hacer algo de turismo y ver el centro y yo me ofrecí a ayudarla a encontrar casa, pues le sorprendió que en 24h yo lo hubiera conseguido. Pasé toda la tarde con ella y conectamos muy bien. De momento es la persona con la que más he congeniado, pues estas situaciones provocan que en una tarde te unas a una perosna como si la conocieras de meses.
Un abrazo desde aquí a Ana.

Acabé la tarde totalmente agotado. 3 días mal durmiendo, mal comiendo y desquiciado me pasaron factura en mi punto débil, ya sabéis amigos, mi puto estómago y mi puta hernia de hiato.
Quedé con Lara, hermana de Jony K, que me ayuda desde Pozuelo y expuse que mi panorama estaba al borde del colapso. Volví a casa, cené algo suave y dormí hasta que pude.

Hoy me he levantado he ido a WhiteChappel, un barrio flipantemente CiFi, he comprado una bandolera un poco más grande y he pillado el metro.

Y ahora estoy aquí, en Victoria esperando a Jechu que acaba de llegar. Espero centrarme un poco y recibir algo de apoyo de él, un genio y amigo para siempre.

Mañana más! Y en breve fotos!

Qué está pasando ?

La única solución está en mí y sólo en mí.

Nunca deseo suerte a nadie, porque la suerte es la esperanza de los que no tienen más remedio que encomendarse a la providencia. Creo que está todo dicho con ello. Coger el torete por los cuernos, expandir el tapete de billar para multiplicar exponencialmente la posibilidad de carambolas exitosas. Dejar de mirar a los pies, levantar la cabeza, ponerse de puntillas y mirar y buscar las puertas nuevas que probar. Mirar alrededor y comprobar que el horizonte se puede expandir, estirar.

Y aqui estoy, escribiendo sobre mis sensaciones, mis encuentros, mis reflexiones en ese punto de la vida en la que todo cambia, todo es un torbellino y todo se expande.

Un abrazo a todos.