miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cuando el frenesí es la rutina.

Cada día es diferente, cada día gente nueva, despedidas y bienvenidas, un frenesí de experiencias, emociones y descubrimientos. Esa es mi rutina diaria y por ello me siento vivo a tope.

Ya ha empezado mi cuarta semana en esta ciudad de locos.

El lunes, academia bastante fuerte, a la salida conocí a otra chica muy simpática y guapa y nos fuimos a comer con el grupo por ahí. Ya tenemos localizados los sitios que tienen las ofertas del día repartidos por la semana. El lunes anterior fichamos un sitio tipo FastGood con hamburguesas al 50%. Gran acierto.

Dimos un paseo por la National Gallery y terminé con media hora sentado en un sofá a 3 metros frente a la venus de Diego Velazquez. Impresionante.

Se hizo de noche pronto y nos fuimos a la oficina ( el StarBucks de Tottenham Road, dos pisos, sofás poca gente, internet... ) y ahí estaba Natascha, la alemana de mirada siberiana, guapísima pero fría como el hielo, además de lesbiana feroz. Esto lo supe ese mismo día, cuando acabamos en la discoteca y se descubrió como mi mayor competidora tirandole la caña a las niñas, vaya cuidado hay que tener con esta esquimal cazadora. Me gusta su compañía porque habla muy bien inglés y tengo que esforzarme un poco para tener conversaciones medio interesantes.

A las 20:00 la convencí para que se viniera conmigo y nos fuimos los dos al WalkAbout del Temple, lugar de tapeo, cerveceo y bailoteo de los lunes, tal como habíamos quedado los españoles de la academia ( ningún asiátic@ o extranjero concibe salir entre diario más de las 20:00 ). El sitio es chulísimo, con grandes sofás donde dejar los trastos, vistas al río Thames y BigBen, el favorito de los lunes.

Tomé una cerveza y empezamos el bailoteo. Como la gente percibe esta ciudad gigante, teme quedarse sin el metro o medio de transporte directo, por lo que antes de las 24:00 se suelen pirar. Eduard y yo nos quedamos un poco más, ya que con mi bici enganchada en la puerta mirando el río, no me llevaba más de 15 mins de bici a casa.Insonmia de Faitless en pleno frenesí, sólo puede pasar en London.

Ahí empezaron a poner temazos que me recordó la adolescencia inicial ( ahora estoy en la etapa media ) y me volví loco de nuevo. Luego a casa y descansar.

El martes fue un día tranquilo. Fuí a casa a comer, a estar con Florian y arreglar un poco la casa, y luego quedé a cenar con la gente de clase a Chinatown. MakiHara, su novia que parecía un personaje de Murakami, Saki, otra japonesa fascinante, Natascha, Demet, Eduard y más gente que no recuerdo el nombre. Como la mayoría eran asiáticos, nos fuimos a un chinorris sacado de una película, mesas enormes giratorias, platos extraños y ricos y empezamos el banquete. Comimos muy bien, mucho y barato.Eso de mi plato es un centollo, insípido pero lleno de chicha, con un montón de sabores raros por las salsas y fideos por doquier.

A la salida ( 21:00 ) los asianboys a casa y Eduard y yo decidimos explorar un poco más el fascinante barrio de ChinaTown. Yo compré bizcochos y pastelitos Koreanos o HongKongianos, yo que sé, estaban muy buenos y encima me sobraron para desayunar.

A la vuelta, casi las 23:00, me encontré en el camino de vuelta a Ji Young, una Coreana muy simpática y algo loca. Nos tenemos mucho cariño, y volveremos a quedar.
Y hoy miércoles Eduard y yo fuimos con la chica nueva, Naia, al mercado de Candem. Esta vez ya sabía qué cosas comprar, por lo que he vuelto con la mochila llena. Y por supuesto tengo que volver a por más cosas. Ana ( hermanita ) te volverías loca en ese mercado.

Mañana más, ya ha llegado el frío, por lo que supongo que estaré más tiempo indoor.
Besos

domingo, 8 de noviembre de 2009

Los pequeños momentos

Los días aquí son largos. Me refiero a la cantidad de cosas diferentes que caben en las mismas horas que en Madrid. Pero aquí es un no parar, una constante cascada de momentos que procuro exprimir al máximo.


Uno de mis favoritos, es posiblemente el más simplón; la vuelta a casa en bici:

Recorro casi todo el centro de Oxford Street, desde Horlborn hasta Bethnal Green y atravieso la zona financiera de Londres, con las torres de Foster y las modernas fachadas.

Como normalmente no hay casi tráfico, me pongo un auricular con alguna banda sonora buena. Si estoy apagado: DAFT PUNK ( Harder, better, Faster, Stronger es mi canción favorita y la escucho cada día), si estoy para saborear tranquilamente el paseo, me pongo algo de jazz ( Miles Davis ) . Es normal cruzarme con un autobús doble y decirme, joder ESTOY EN LONDRES!


Otro momento que recuerdo con mucho agrado son los descubrimientos culinarios. Aquí en Londres, si sabes cocinar se come bien, hay buena y variada materia prima en los supermercados y en ocasiones mucho más barato que en España ), pero si no sabes, tiras de la enorme y abrumadora oferta de mierdas preparadas, que si bien reconozco que no están nada mal, al final cansan. Las mierdas tipo chuches, bebidas inquietantes... da para ir probando cada día una porquería nueva, y encima muy muy barato.

Y de vez en cuando con Eduard vamos a explorar algún restaurante, normalmente extravagante.
El otro día acertamos con un restaurante japonés, bastante barato donde comí el mejor ramen que he comido en mi vida.



Abrazos y besos.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

Quedada 100% británica.

Ayer martes es el día en el que un grupo de freaks locos quedan para echarse unas pintas, jugar a cosas absurdas y charlar sobre actividades, juegos... un poco como hacía en Madrid algún día entre semana.

Me apunté al club, London Board y aseguré mi asistencia.
Este grupo es libre y reserva un salón entero, con barra y cocina propia, en un pub enorme en pleno centro financiero de Londres. Precioso y lleno de detalles.

Llegué a las 18:00 y me fuí directo a hablar con Paul, el que organiza un poco estos encuentros. Ya sabía de mí y me arropó muy bien. Me presenté a otros frikis y les hablé un poco de lo que hacía en Madrid, y aquí en Londres. El objetivo era hablar toda la tarde inglés. Les entendí perfectamente, excepto a uno, el freak nivel ninja10k, cuyas palabras eran simples sílabas. Menos mal que era paciente y a veces me hablaba despacio.

Echamos una parti a Nexus Ops, una rareza de juego, descatalogado y que pude comprar por internet a Australia hace un año. Sólo había jugado yo por lo que me tocó explicarlo por encima. Menos mal que el freak supremo se leyó las reglas y las memorizó en 2 segundos, qué tio.


Aquí todo es grande, las mesas, los platos, las cervezas...

Fish&Chips y pinta de birra.

Pasé una tarde muy agradable con este grupo, por lo que repetiré la semana que viene.

Besos a todos!

martes, 3 de noviembre de 2009

Tate Modern.

Lo sabía, sabía que esos arquitectos me la iban a jugar.

Para visitar la Tate Modern por segunda vez, me preparé especialmente.


Fuimos unos cuantos a visitar alguna exposición, pero yo decidí entrar solo.

Quería entrar por la puerta lateral poco a poco. Haciendo alguna foto, raspando el ladrillo de la fachada con las manos, respirar hondo y adentrarme en su interior.

Me puse los auriculares. No encontré mejor banda sonora para ese escenario que el mejor disco de jazz de la historia; Kind of Blue de Miles Davis. Me lo puse a tope y allí que fui, un poco emocionado.



Poco a poco, el edificio te engulle, te atrapa y ya no puedes dar marcha atrás. Pero te va avisando de la bofetada que vas a recibir en cuanto pases la puerta. Es inevitable.


Es la segunda vez que un edificio, una mole de simple material genialmente colocado, me hace llorar de emoción. Estoy especialmente sensible, la música de Miles, las ganas de desnudarme y quedarme tumbado entre sus pilares... todo... Herzog y De Meuron han parido la edificación que más me ha gustado de Londres. A ver qué y quién les supera!

domingo, 1 de noviembre de 2009

Estudiando gramática y Portobello Market.

El viernes fue un día tranquilo, creo.

Academia a tope y estudiar algo de gramática. Ya estoy empezando a desligarme de tanto acompañante hispano parlante y voy a moverme por circulos ingleses.
La semana que viene me voy a una especie de club de freaks como yo, británicos todos, en una especie de "Laberinto" londinense ( ya cerrado el de Madrid ).

Conocí a la hermana de Hugo ( un abrazo a los dos ) y me fui a cenar con Atizi.
Daba la casualidad de que su compañero de piso no estaba y la casa, en pleno Notting Hill está preciosa. Hicimos una cena improvisada sin que nadie molestara y hablamos de ir a Portobello Market al día siguiente. Aitzi me ofreció quedarme a dormir y en cuanto la escuché, mi cuerpo se relajó y apartó la idea de tener que atravesar la ciudad nuevamente por la noche. Me quedé frito al instante.

Al día siguiente, fuimos la pandilla a Portobello. Una especie de rastro madrileño pero a lo london. En general muy similar, pero con varios puestos que les catalogué como futuribles obligatorios.
Me llamó la atención un par de puestos de música jazz, otros de ropa, uno de comida vegetariana y dos de articulos militares, cazadoras, insignias nazis, parches de chaquetas increibles, gorros rusos...

Pasamos por varios puestos de bicis de segunda mano y, tras pensar y negociar, me volví a casa montado en bici, atravesando casi toda la ciudad por pleno centro, sol y una sonrisa en la cara. Tardé una hora más o menos, bastante más despacio y tranquilo que en Madrid.


Aqui está la bici. Sí, es de chica, qué pasa, era la única que me convencía, además huele a menta. Es una castañita, con suspensión megablandurra, pero corre suave y frena muy bien, como a mi me gusta, derrapando. 85 pounds totalmente equipada. No os preocupeis, no le pongo nombre porque sólo estará conmigo 2 meses, pero le cogeré cariño igualmente. Cuando vuelva, no le faltarán compradoras ( ya se darán cuenta lo que me ahorro en transporte y lo bien que se va en bici )


El sábado por la la tarde fui y llegué tarde a una especie de festival de actuaciones, grupos de musica, baile y danza. La ciudad estaba loca, por el tema de Halloween y porque los fines de semana tienen la mania de cerrar estaciones de metro, cambiar autobuses, cortar lineas... Quedé con otra chica, Sandra, que me me dió algunos consejos y nos fuimos a tomar cervezas al Soho con otro par de amigas suyas. Muy chulo, además me estoy acostumbrando a conocer chicas nuevas TODOS los días. El día que no conozca a ninguna chavala empezaré a preocuparme.

Por la calle había mucha gente disfrazada, pero menos de lo que esperaba. Se puede resumir la noche como un sábado normal, con más gente, más borrachos patéticos y más disfraces freaks que de costumbre.

Hoy domingo, me he levantado tarde y Florian estaba preparando un British Breakfast, por lo que nos hemos puesto hasta el ojete, ha sobrado y todo!

Ahora voy a ver un par de museos, conocer otra chavala que vive aqui y que se ha ofrecido a echarme unos consejos y por la tarde voy a un concierto de Jazz, en un garito que fiché ayer por la noche. Ya os contaré, hoy es un día bastante ocioso. Pero estoy leyendo los libros ( Murakami ) casi del tirón y ya no necesito casi diccionario. VOY PROGRESANDO!

Luego edito con fotos hamijos!

jueves, 29 de octubre de 2009

Un día de relax, que acabó de locura.

Ya por fin empiezo a subir fotos al facebook y hago algo de turismo.
Fui con Aitziber al Thames, a ver los puentes y la Tate Modern. Luego el London Eye y el BigBen. A las 17:00 pensé que serían las 23:00, por lo que dijimos de recogernos un poco.


Atziber se fue a casa, pero en el camino me encontré al grupo de la residencia ( Miguel, Rocío... ) y continué con ellos el paseo de turisteo. Acabamos en el centro comprando ropa de deporte super barata y luego nos separamos a casa.


Llegué a casa y estuve con Florían ( mi compañero spaguetti ) un rato viendo la tele, cuando no pude más me metí al sobre dispuesto a madrugar un poco para llegar fresquito a la escuela.


Ayer miércoles fue un día especial. Otro de esos que no sabes cómo evoluciona al paso de las horas.

Fuí a la escuela, con mi nueva mochila rellena con la equipación para hacer footing en algún parque enorme, dispuesto a cambiarme después de comer aprovechando algo de luz.

Salí de clase con dos compañeros y se unieron unos italianos muy simpáticos. Fuimos a comer a Chinatown que me fascinó como os podeís imaginar.


Comí bastante bien, calentito y un poco de todo, notablemente mejor que cualquier chinarro de Madrid. Después fuimos andando hasta Hyde Park, donde hacía sol y decidí ponerme el traje del Decathlon. Pero como estábamos a gusto, me tumbé un rato y a las 17:00 se hizo de noche.


Fuimos a un Starbucks, a ver correos y hablar un poco más. Sofá y otro encuentro mágico. Andrea una chica que vive en Santa Eugenia y que viene unas semanas a estudiar inglés.
Ella venía de ver el centro de Londres, donde le dieron unos pases o flyers para entrar en un sitio con una cerveza gratix. Eso es muy muy raro en Londres, pero nos atrevimos a explorar a eso de las 9 de la noche. El sitio nos convenció, y tras preguntar si dejaban pasar a un grupo internacional vestidos de chandal, nos metimos sin muchas espectativas, pensando en salir pronto, cenar y a dormir.

El sitio, espectacular, en pleno centro y muy cuidado, enormes sofás y musicazo, temazos que me ponian los pelos de punta. Mis compañeros estaban charlando en los sofas y me fui directo a la pista de baile, me dejé llevar durante horas. Luego se animaron un poco y nos lo pasamos en grande.


Salimos a eso de las 24:00 y fuimos cada uno a su nido, dispuestos a vernos hoy en clase, para poder quedar otra vez y repetir la jugada. Pero hoy no ha venido ninguno a clase por lo que tendré que improvisar algo.

Ya os contaré.

martes, 27 de octubre de 2009

Disfrutando del nuevo barrio, Bethnal Green....

La providencia me hace giños contínuamente.

Creo que Londres se acerca a los 12 millones de personas, triplica la superficie de Madrid o más.
Pues me estoy encontrando a diario con más gente conocida que en Madrid y en toda mi vida condensada en una semana.

Ayer lunes, Monday como dicen aquí, fuí al school, bastante bien todo. Conocí a un nuevo amiguito, comimos juntos y hablamos un rato. Después quedé con Aitziber un rato e hicimos algo de turismo. A las 17:00 es de noche y tienes la sensación de que son las 23:00, por lo que decidimos recogernos a casa. Nos despedimos y me fuí a pillar el bus, en la propia Oxford Street, pero antes pasé al interior de una cafetería para usar sus excusados ya que me meaba brutalmente. Había una chica asiática guapísima esperando, y allí me planté. A los pocos segundos reconocí el inglés hablado por españoles graduados en un nivel de expresión parecido al mío. Me dí la vuelta y me presenté, rogándoles que me esperaran a la salida del aseo.
Y allí me planté, con 3 españoles, chicos, chicas, una Coreana preciosa, una italiana, suiza... un grupo que había quedado para hablar y tomar un café. Y así pasé la tarde, hablando con gente que sintonizaba conmigo bastante bien, tomando algo en el Soho. A las 9 decidí retirarme a casa, por lo que volví al punto de partida. A esas horas había menos gente, pero la ciudad seguía bastante animada. Subí al autobús y enseguida reconocí una cara familiar, pero no tenía la certeza por estar de espaldas. Recuerdo que dijo unas palabras mágicas y me tuve que dar la vuelta y reconocerle: Tú has sido mi compañera de clase en la escuela! Allí estaba, sentado en un autobús de los cientos que hay, entre millones de horas y personas posibles, y me encuentro a una compañera de clase que está haciendo lo mismo que yo. Vaya día!

Y hoy casi ha sido el mismo. Clase, turismo, y ahora en mi barrio, intentando explorar sus increibles virtudes. Bethnal Green, situado al este, la zona más movida actualmente de Londres, lleno de gente joven, reformándose por todos lados por las olimpiadas futuras... una chulada del que pronto pondré fotos. Quizñas tiene zonas un poco más feas, pero a mi me gusta bastante.

Estoy tomándome una cerveza aquí al lado porque en casa se nos ha jodido el wifi. Espero que se solucione pronto.

Mañana a correr a los parques de Londres!

Un besazo a todos!

lunes, 26 de octubre de 2009

...

El fin de semana más bizarro.

Este fin de semana llevé las cosas casi al límite.
El viernes estuvo bastante bien, recogí a Jechu, quedé con gente, ya que necesitaba compañía constante y acabé el día más o menos.

El sábado, dispuesto a tener un día intenso, cogí la bandolera, el portatil, y me fuí al centro. Estuve con Ana un rato ( Ana es una chiquilla de 18 años que se ha venido aquí a la aventura, es como mi hermanita pequeña ya que tiene un trato entrañable, y es admirable lo que está haciendo y lo fuerte y asentado que tiene todo ) y luego pasé la tarde con Jechu y Jaime haciendo turismo bastante chulo. Un abrazo desde aquí a Jechu que tuvo que volverse muy pronto.
Después a la noche conocí a un grupo de españolas que querían hacer turismo juntos, y allí me acoplé. Luego acabamos en un botellón infame de españoles en la calle, cerca de Picadilly. Frío, mierda y gente de todo tipo, pero en general regulero. Allí conocí más gente maja y decidí irme con ellos a ver la noche Londinense. Yo estaba bastante cansado, con la bandolera a tope y dando vueltas por el Soho, rodeado de gente borracha, gritos, garitos, clubs, colas de gente y taxis pitando. Ninguna novedad comparado con Madrid. Acabamos en un pub llamado O'Neills bastante chulo y a las 3 cerraron ( aquí todo cierra a esa hora ). Aguantamos un poco más, pero el frío era acojonante y yo, y otras dos chicas nos fuimos a mi casa, ya que el autobús nocturno para en mi puerta y a ellas nos les venía muy bien volverse a casa solas y hacer pirulas en una noche tan bizarra.

Les ofrecí mis aposentos, pero mi compañero spaguetti tenía todo patas arriba y a mí no me había dado tiempo a repasar la casa para ponerla con un minimo de salubridad. A las 7 se piraron corriendo al metro, con la idea de no volver a pisar mi casa en la vida, me imagino. Tened en cuenta que aquí en 5 horas puedes tener la sensación de conocer a una persona 5 meses y por ello puedes acabar en una cama estirado como una momia con dos chicas ojopláticas bocarriba petrificadas y pensando en alguna película de Peter Sellers para comprobar que las noches bizarras vienen sin darte cuenta.

Dormí hasta las 10 más o menos, momento en el que me llamó Aitziber, una chica que vió algún mensaje mío en un foro y que quería quedar ya que se encontraba en la misma situación que yo. Otra vez a tope con la maquinaría.

El mundo es un pañuelo porque nuestras historias y motivos coincidían al 99%. Fue un encuentro muy especial. Un abrazo a Aitziber, y a la providencia por hacerme coincidir con tantas chicas tan majas, jaja!

Hicimos algo de turismo a pata, aprovechando el sol y que estaba todo lleno de turistas domingueros.

Yo me metí en una librería, tipo casa del libro pero tamaño London y salí cargadito.
Dos libros de Haruki Murakami y el primero de la saga Millenium. Quizás algo duro para empezar, pero estoy convencido que me incentiva a seguir hasta conseguirlo.

After Dark de Murakami, impresionante.

StarBucks, Blogs y London, no se puede ser más moderno

Como dice el poeta: "moderno pero gorrino, ese es mi destino".

Nenes, Londres es como un tiovivo, por la mañanas estás normal, te levantas, desayunas, duchas, vas a la academia y hablas por los codos, luego conoces a alguien, te vas a comer con él/ella, te das una vuelta por el centro, disfrutas el poco sol que queda en el día y te refugias en un Starbucks o similares con otros como tú y hablas hasta la noche ( 6 de la tarde en España ). Hasta ahí puede que tenga los ánimos bien o muy bien, sobre todo porque procuro hablar inglés continuamente, pero a veces viene los bajones, sobre todo cuando estoy andando sin rumbo. Es bonito perderse por esta enorme ciudad, pero mucho más es hacerlo acompañado.

Llevo exactamente una semana aquí, y habré conocido a unas 80-100 personas. Pero me quedo, como es normal con una docena. Gente guay que está en mi sintonía, porque, amigos, aunque la mayoría de la gente que está aquí es de mi generación y viene por los mismos motivos, muchos no me aportan nada, ya que es gente fea por dentro y por fuera. Muchos vienen a reventar, y creo que ya tengo edad para otra cosa.

En casa las cosas cada vez las tengo mejor ubicadas. Creía que tenía una capacidad de adaptación bastante buena, pero tengo que hacerlo poco a poco, esta ciudad es capaz de consumirte los ánimos si no actuas con una hoja de ruta bien planificada.

En la academia muy bien. En mi clase la gente es tímida pero a mi me la sopla todo y estoy todo el día hablando y metiendo la pata. Hay algún español, son majos y buena gente, pero procuro no gastar mucho tiempo con ellos. Me parece más interesante hacerme amigo de Maki Hura u otro extranjero y exprimirme un poco la cabeza intentando comunicarme con algo coherente.

Hoy por ejemplo, he comido con un recién llegado a Londres, de Barcelona, pero como conoce muy bien la ciudad y está en un piso de amigos, no le hace falta compañia/apoyo. Le he dejado y me he metido en un StarBucks a beber algo de color fecal ( es más barato que Madrid, pero está igual de malo ) y aprovechar su wifiFree. Así hacen bastantes personajes que no dudan en hablar contigo un rato papurreando mezclas de idiomas. Así tengo el email y facebook, relleno de mensajes de gente .

Y aquí estoy, en Londres, con el poco sol de cara, puesto en el ventanal de la segunda planta, mirando Oxford street, gente pasar, autobuses dobles y blogueando con el maravilloso netbook.
No creo que pueda hacer algo más moderno en mi vida.

Un abrazo!