El viernes estuvo bastante bien, recogí a Jechu, quedé con gente, ya que necesitaba compañía constante y acabé el día más o menos.
El sábado, dispuesto a tener un día intenso, cogí la bandolera, el portatil, y me fuí al centro. Estuve con Ana un rato ( Ana es una chiquilla de 18 años que se ha venido aquí a la aventura, es como mi hermanita pequeña ya que tiene un trato entrañable, y es admirable lo que está haciendo y lo fuerte y asentado que tiene todo ) y luego pasé la tarde con Jechu y Jaime haciendo turismo bastante chulo. Un abrazo desde aquí a Jechu que tuvo que volverse muy pronto.


Después a la noche conocí a un grupo de españolas que querían hacer turismo juntos, y allí me acoplé. Luego acabamos en un botellón infame de españoles en la calle, cerca de Picadilly. Frío, mierda y gente de todo tipo, pero en general regulero. Allí conocí más gente maja y decidí irme con ellos a ver la noche Londinense. Yo estaba bastante cansado, con la bandolera a tope y dando vueltas por el Soho, rodeado de gente borracha, gritos, garitos, clubs, colas de gente y taxis pitando. Ninguna novedad comparado con Madrid. Acabamos en un pub llamado O'Neills bastante chulo y a las 3 cerraron ( aquí todo cierra a esa hora ). Aguantamos un poco más, pero el frío era acojonante y yo, y otras dos chicas nos fuimos a mi casa, ya que el autobús nocturno para en mi puerta y a ellas nos les venía muy bien volverse a casa solas y hacer pirulas en una noche tan bizarra.
Les ofrecí mis aposentos, pero mi compañero spaguetti tenía todo patas arriba y a mí no me había dado tiempo a repasar la casa para ponerla con un minimo de salubridad. A las 7 se piraron corriendo al metro, con la idea de no volver a pisar mi casa en la vida, me imagino. Tened en cuenta que aquí en 5 horas puedes tener la sensación de conocer a una persona 5 meses y por ello puedes acabar en una cama estirado como una momia con dos chicas ojopláticas bocarriba petrificadas y pensando en alguna película de Peter Sellers para comprobar que las noches bizarras vienen sin darte cuenta.
Dormí hasta las 10 más o menos, momento en el que me llamó Aitziber, una chica que vió algún mensaje mío en un foro y que quería quedar ya que se encontraba en la misma situación que yo. Otra vez a tope con la maquinaría.
El mundo es un pañuelo porque nuestras historias y motivos coincidían al 99%. Fue un encuentro muy especial. Un abrazo a Aitziber, y a la providencia por hacerme coincidir con tantas chicas tan majas, jaja!
Hicimos algo de turismo a pata, aprovechando el sol y que estaba todo lleno de turistas domingueros.
Yo me metí en una librería, tipo casa del libro pero tamaño London y salí cargadito.
Dos libros de Haruki Murakami y el primero de la saga Millenium. Quizás algo duro para empezar, pero estoy convencido que me incentiva a seguir hasta conseguirlo.
After Dark de Murakami, impresionante.

Yo tb soy blogera y si puse las fotos, creo que no hay problema, ya q cnd nos la haciamos se dijo de ponerlas en el Faceb. Así q por mi las puedes poner.
ResponderEliminarLa casa, pues si estaba patas arriba, pero sinceramente si hay que repetir, se repite! jaja
Al contrario mil gracias por ofercer tus aposentos.
Bizarrete, Bizarrete, porqué eres tan perrete!!
ResponderEliminarFugaces horas que parecen días cunden...
manzanas que se recorren en 20 árboles.
El hombre-castor se saturaba cada 20 metros,
Quién no se satura con tanto starbucks?,
siempre le quedarán parques para las huidas.
El metro nunca le pareció tan "undergrownd",
Las oscuras galerías nido de cochinos,
siempre sonarán notas indie/pop color verde.
Sorprendido por aumentos en redes sociales,
elasticidad de conocidos apabullan su cabeza,
siempre merecen la pena/tiempo unos pocos...
Nunca Londres estubo tan vivo...
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